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Entrevista de lujo … con ustedes … «Coronavirus»

 

Hugo Eduardo Avila – Músico, autor y compositor

Mendoza – Argentina- hugoavila1@gmail.com

 

Entrevista de lujo… con ustedes “…Coronavirus…”

Es difícil expresarse al respecto porque las variables son muchas, las aristas desde las cuales apreciar la situación también, y las consecuencias, bueno, las estamos viviendo.

El virus es real, existe, y en una imaginaria entrevista, aquí lo tenemos…

– ¿Su nombre?
– SARS-CoV2

– ¿la consecuencia de su acción en el organismo humano?
– COVID-19

– Vaya, mucho gusto… o no tanto. ¿Es usted un organismo vivo?
– Oh, no, soy… como decirle. Soy una molécula de proteína, como ADN, y estoy cubierta por una capa protectora de lípido (grasa)

– Entonces, si no está vivo ¿cómo puede afectar al cuerpo humano y a su salud?
– Bueno, requiero de un portador, y como soy una molécula pesada necesito que haya poca distancia entre mi portador y mi destino, así soy absorbida por las células de las mucosas oculares, nasales o bucales; cuando logré mi cometido cambio el código genético de las células que toco provocando una suerte de mutación y allí, bueno, me comporto de manera agresiva y rápidamente puedo multiplicarme.

– Si no es un organismo vivo ¿Cómo se lo combate?
– Jajaja, excelente pregunta; le confiaré un secreto. No me puede matar, pero me puede desintegrar. Incide la temperatura, la humedad y el material sobre el cual me poso. También:

1. Me daña enormemente la ESPUMA DE JABON, porque desviste mi capa lipida protectora; por eso cuando se lavan las manos, correctamente, me desintegro.
2. El CALOR derrite la grasa, y usar agua a más de 25°C para lavar manos, ropa y todo, me afecta.
3. El ALCOHOL, o cualquier mezcla con alcohol a más de 65%, atacan mi grasa; pero no es tan efectiva como el jabón, digamos que es un paliativo temporal.
4. Tarea para los chicos, algo de química: mezcla 1 parte de LAVANDINA y 5 partes de AGUA y obtienes un compuesto que disuelve la proteína, me desintegra desde adentro.

– Bien, pero, podría utilizar un medicamento y obtener el mismo resultado
– Ay… tome nota: “…ningún bactericida sirve…” soy un virus, no soy como un organismo vivo: Una bacteria, por ejemplo, puede ser tratada con antibióticos. Lo único que pueden hacer conmigo es desintegrarme. ¿Entendió? Mire, para que le quede más claro, “…si billetera mata galán, jabón, lavandina e higiene, desintegra coronavirus…” jajaja

– ¿Algún otro consejo?
– ¿Usted es consciente que me pide información crucial para que yo desaparezca? Bueno, tome nota:

1. NUNCA sacuda su ropa usada, o sin usar, ni sabanas ni nada de tela; mientras permanezca adherido a la porosidad de la tela me desintegraré en una horas, recuerde que incide la temperatura, la humedad y esas condiciones ambientales.
2. LÁVESE LAS MANOS regularmente, con mucha espuma y, por lo menos, unos 20 segundos, sin dejar espacios sin cubrir.
3. NO LLEVE SUS MANOS A LA CARA, accedo muy fácil por las mucosas bucales, nasales u oculares.
4. CUANDO LLEGUE A SU CASA desinfecte el calzado, suelo adherirme y permanecer en la suela. Un paño o trapo en el piso, embebido de agua y lavandina, suele ser efectivo, sin embargo, quítese el calzado y continúe en medias –si las usa… jajaja- Luego quítese la ropa que trae puesta, déjela en un lugar especial y lejos de otras prendas, y si puede, báñese. Después ya puede saludar a su familia, abrazar a sus hijos y fraternizar.
5. LIMPIEZA DE LOS ESPACIOS y LAS MASCOTAS. No puedo mantenerme si están limpiando adecuadamente. Casa, patios, vehículos. Las patitas de sus mascotas… si hacen eso, sinceramente, no me conocerán.
6. NO COMPARTAN TELÉFONOS CELULARES u otros dispositivos.
7. También, USE LAS UÑAS CORTAS, me encanta esconderme allí
8. Le confieso que hay gente muy aburrida también. Se cuidan, toman agua, comen sano y liviano, hacen ejercicio, respetan las normas de aislamiento social que limita mi posibilidad de hacerme conocido por más personas; los sistemas inmunológicos de estas personas son muy fuertes y apenas si puedo provocarles un poquito de fiebre, a veces, ni eso. Y si además son alegres, cantan, bailan y conservan buen estado de ánimo, ni le cuento… esa gente no me gusta para nada…

– Puede ser, sin embargo, ¿es usted consciente de todo el daño que provoca? ¿Cómo cree que será recordado en el tiempo con todo el miedo y sufrimiento que ha provocado en tan poco tiempo?
– ¿Usted quiere que hablemos de números, de estadísticas, de realidad? – hablemos de realidad, y aspire profundo, con confianza, que ahora tiene aire más puro del que había antes de que se espantaran con mi presencia. Le voy a aportar algunos datos de estudios que hicieron sobre las muertes humanas ocurridas en estos primeros dos meses y 21 días que lleva el año 2020…

Fuera de las 10 causas principales que considera la OMS, y me puede incluir en la tercera, junto con otros que provocamos afecciones respiratorias; estos son los números estimativos basándonos en las cifras de los años anteriores:

• 14.641: coronavirus
• 79.602: resfriado común
• 120.000: malaria
• 130.000: suicidio
• 193.000: accidentes viales
• 240.950: VIH
• 358.471: alcoholismo
• 716.498: tabaquismo
• 1.177.141: Cáncer
• NN millones: de adictos a estupefacientes.
• NN millones: de victimas por Trata de Personas y Explotación laboral.

¿Todavía cree que soy el más malo de todos?- Lo dejé pensando… le doy más entonces:

• Si contrae Coronavirus no tiene por qué tener pánico:
• El 81% de los casos son LEVES
• El 14% de los casos son MODERADOS
• Solo el 5% de los casos confirmados son CRÍTICOS con peligro de muerte.
• Se estima una posible tasa del 0.05% al 1% de la población total, que es menor al del Influenza estacional.
• Esto significa que incluso si me contrae, es más probable que se recupere de mí que de una influenza.

– Entonces, ¿no existen motivos para alarmarse y no existe razón para aislarse? ¿eso quiere decir?
– Aunque me encantaría, no. Ustedes aún no encuentran vacuna para inmunizarse de mí. Hasta entonces, las conductas son su única y principal arma. Siempre que quieran cuidarse, claro.

– Ya que estamos en confianza, ¿Qué hay de cierto de todas las teorías conspirativas que giran en torno suyo? Que es un producto mejorado en un laboratorio, que es un arma en una guerra económica y comercial, y que generará un cambio en el orden mundial…

– Yo solo sé que soy real, existo y aquí estoy. Hay algunos hechos curiosos, es cierto. Si me considera una tempestad podría decirle que hay gente que cerró sus ventanas y otros construyeron molinos de viento. Entiendo que mucha gente ganará mucho dinero gracias a mi, incluso algunos comprarán deudas de países pobres, otros justificarán ejercicios militares, otros se vestirán con prendas ideológicas y dirán que una línea de pensamiento ha muerto y otra más justa ha nacido. Habrá quienes edificarán poder, y en la necedad y la ignorancia de las masas construirán torres de miedo, algo que, si me disculpa, los humanos han hecho muy bien durante toda su existencia y desde mucho antes de conocerme a mi o a otros que provocaron pandemias antes que yo.

– Entonces ¿Qué nos queda?

– Futuro. El que elijan o el que sean capaces de construir. Le voy a confesar algo. Conozco a los humanos desde el interior, porque allí me hago fuerte, y puedo asegurarle que desde adentro no se distinguen razas, sexos, creencias, ideologías ni nada. Ustedes son seres de luz, pero también de oscuridad. Temen a lo desconocido y confunden precaución y cuidado con pánico y desesperación y ¿sabe como lo traducen? – con “sálvense quien pueda”. Entonces corren despavoridos a comprar lo que no necesitan, se estoquean sin importar si otro se queda sin nada, aumentan precios, salen a la calle y exponen a otros al contagio, consideran que valen más por si solos que como especie. -¿sabe que si yo entrara solo en un organismo vivo no provocaría absolutamente nada?, pues, necesito estar acompañado de mis pares y así, entre muchos logramos nuestro cometido.

Imagínese un momento que ustedes, los humanos, actuaran como si fuesen una especie con propósitos inversos al de un virus. Que se multiplicaran no para destruir sino para construir. Imagínese que por un momento hicieran verbo esa palabra que a veces, a duras penas, es un adjetivo, ¿Cómo era? Ah, sí, amor, eso, amor por todo lo que representa vida.

Yo me extingo si ustedes se respetan y siguen las normas de aislamiento e higiene por el tiempo prudencial, pero si no lo hacen… ¿Quién se extingue? – ¿Se atreve a responderme?

Me quedé pensando…

Hugo Eduardo Ávila
Marzo 2020

 

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