Estás aquí
Inicio > Ciencias y Comunicación - Science and Communication > Érase una vez una mariposa – Cuento científico

Érase una vez una mariposa – Cuento científico

Fotos: gentileza de las autoras

Autoras: Daniela Flores de León, Natalia del Ángel de León Medina

 

Este cuento fue ganador de la medalla de oro de la primera edición del Concurso de Cuento Científico de SOLACYT, México.

 

Titulo: Érase una vez una mariposa

Tema: el ciclo de vida y la migración de la mariposa monarca

Personajes:  Tres mariposas que recorren América enseñándonos sobre su vida

Autores: Daniela Flores de León, Natalia del Ángel de León Medina

 

Nacimiento de  la mariposa.

En una primavera calurosa dos pequeños huevitos de mariposa monarca se abrieron y de ellos salieron dos pequeñas y lindas orugas, esto sucedió en un bosque  de Canadá.

-Oye hermana ¿Por qué nacemos de un huevo?- preguntó la pequeña Natalia, cuando comenzó a ser consciente.

-Porque las mariposas somos ovíparas- contestó Daniela, la otra oruga recién nacida.

-Ah bueno, tengo hambre, ¿vamos por algo de comer?

-¡Claro!

-¡Mira, ahí hay hojas!

Fue así como las mariposas comieron muchas hojitas.

– ¿Por qué comen tanto?- preguntó un búho, extrañado al ver como unas orugas tan pequeñas podían arrasar con la planta de algodón.

-Para poder hacer nuestra metamorfosis- señaló Danielita

-¿Eso qué es?-contestó el búho

-Pues la transformación de oruga a mariposa- se apresuró Natalia a contestar

-(aumaum,) ya estamos fuertes y sanas, creo que hemos comido suficiente- finalizó Daniela, quien había aumentado varias veces su tamaño desde que nació, por tantas hojas que comió

– Ahora vamos a hacer la crisálida- señaló Natalia

-Esta es una buena rama

– Vamos a envolvernos en la crisálida

Le explicaron al señor búho que las orugas pasan un tiempo dentro de la crisálida, donde nadan en un líquido, que les permite convertirse en mariposas. Para luego llenar sus alas de sangre, extenderlas y volar.

Una vez que nuestras pequeñas orugas realizaron su proceso, su crisálida comenzó a quebrarse. Salieron desplegando un par de alas negras con naranja, que les permitieron elevarse por los aires.

-¡ Ahora somos unas lindas mariposas!- señaló Natalia

-Nati, tengo mucho frío

– ¡Hay que ir a México!

Las mariposas viajan 120 kilómetros por día de Canadá a México por más de un mes. Y llegan al santuario de la mariposa monarca. Este lugar es un bosque de árboles grandes donde las mariposas descansarán durante el invierno.Cuando nuestras mariposas llegan a México vienen hambrientas.

-¡Dany Tengo hambre!

– Vamos a tomar un poco de néctar de flores

-Guau… aquí las flores saben a…

– ¡tequila!- Gritaron ambas al mismo tiempo

-Dany, pero me quedó una duda, ¿porqué comemos hojas cuando somos orugas?

– Pues para poder hacernos fuertes y hacer nuestra metamorfosis

– ¡oh no, mira, un depredador! ¿Cómo nos protegemos?

-Pues no te preocupes, al parecer nos tienen miedo, ¡creo que somos venenosas!

– mmm aquí hace un aire muy caliente

Las mariposas no se quedan en México, cuando acaba el invierno regresan a Canadá, a poner huevos y que el ciclo continúe.

– Deben recordar que las mariposas son importantes, pues ayudan en la polinización de las plantas

-¡ no las maten! Y recuerden, sin mariposas, el mundo se va para abajo.

 

 

Top