Estás aquí
Inicio > Archivo - Archive > ¿Merece ser recordado Martín Miguel de Güemes?

¿Merece ser recordado Martín Miguel de Güemes?

Hugo Eduardo AvilaMúsico, autor y compositor

Mendoza – Argentina- hugoavila1@gmail.com

 

Martín Miguel de Güemes fue hijo de Gabriel Güemes Montero, tesorero de la Corona Española. Martín nació en la ciudad de Salta y recibió las más fina educación de la época.

De familia adinerada, pudo codearse con la alta sociedad del Virreinato del Alto Perú y de la Corona Española. Seis años gobernó la ciudad de Salta, que por entonces comprendía los actuales territorios de Jujuy, Tarija y acariciaba el Pacífico en las costas de Antofagasta.

Como muchos románticos de la época, fue nombrado Capitán, formó parte del Ejercito del Norte y combatió bajo el mando del General San Martín. Los nobles y hacendados del territorio no compartían su espíritu independista y cuando San Martín se alejó para formar el Ejército Libertador, mantuvo defensa en las fronteras del norte arriesgando todos sus bienes, sus gauchos y la lujosa vida que podría no haber perdido.

Pocos saben que fue fundamental en el triunfo de San Martín tras el desembarco en el alto Perú. Güemes, enterado de cada paso en la campaña libertadora, esperó la orden del General y cuando estaba próximo a desembarcar atacó a las fuerzas realistas desde Salta. Al dividir el ejército enemigo y mantenerlo ocupado en lucha contra él y sus hombres, San Martín logró un ataque efectivo y certero en Lima. Justo es reconocer que estas batallas fueron libradas con lanzas, cuchillos, piedras y el cuerpo de cada hombre a su mando. Las armas, por orden del Gobierno en Buenos Aires, se habían replegado a Tucumán y a Santiago del Estero (algo común en muchos episodios de la época y ligado a otros tantos apellidos reconocidos como próceres en algunos libros de… historia?)

Ya con el grado de General, un 6 de junio de 1821, se enfrentó al Coronel Valdez, realista, experto en el robo de ganado y gran conocedor de los campos de la Salta de entonces. Con tan solo 36 años, Martín Miguel de Güemes recibió una herida de bala que le provocaría la muerte el 17 de junio y mientras posaba en un improvisado catre en un rancho de Cañada de la Horqueta.

Es el único General muerto en batalla de toda nuestra historia. Pudo llegar a anciano, rodeado de lujos y dueño de una nutrida vida de viajes y relaciones sociales. Eligió el campo, el sol, el sudor, la tierra, la revolución, la batalla, la desidia de sus contemporáneos y morir junto a sus “Gauchos”.

La Guerra Gaucha continuó y un año después de su muerte, con su espíritu enalteciendo la moral de sus hombres, la ocupación realista fue desalojada definitivamente de su Salta; allí donde todavía hoy los ponchos son rojo sangre con un listón negro en señal del eterno duelo de sus Gauchos y su gente Salteña que así recuerda a su protector, su General Gaucho.

Hugo Eduardo Ávila

Top